Una jugada elaborada fue en un cobro de pelota quieta de Pirlo, que puso a ganar a los italianos.
Para la segunda parte los croatas salieron con todo a buscar el empate y en apenas 3 minutos de juego, se volvieron dominadores del encuentro, hasta que consiguieron el empate, que llegó luego de un gran centro de Strinic que le quedó al goleador Mandžukic, que sacó un potente remate y dejó sin opciones a Buffon.
La selección de Croacia la tenía más claridad a la hora de ir a la ofensiva, los italianos se veían muy disminuidos en comparación con el primer tiempo.